*El anuncio lo hizo la presidenta Claudia Sheinbaum y echa abajo el programo impulsado por Andrés Manuel López Obrador
Ciudad de México, 01 ene 2025.- La era de la regularización de los llamados autos chocolate llega a su fin. El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, determinó cancelar de manera definitiva el programa que permitió legalizar vehículos de procedencia extranjera ingresados de forma irregular al país, una política heredada de la administración de Andrés Manuel López Obrador.
La decisión quedó formalizada mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con el cual se abroga el acuerdo vigente desde 2022 que facilitaba la importación definitiva de estas unidades. Con ello, el nuevo gobierno marca un viraje en la política automotriz nacional y retoma controles más estrictos en materia de comercio exterior.
De acuerdo con la administración federal, el programa ahora se considera prioritario restablecer las reglas formales de importación, en congruencia con los compromisos internacionales de México y el proceso de revisión del T-MEC.
La regularización estuvo activa en 16 entidades, entre ellas Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas, donde la demanda fue significativa. No obstante, también provocó efectos negativos en el mercado automotor formal, al generar competencia desleal y afectar la venta de vehículos nuevos.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) respaldó la cancelación del programa al señalar que el ingreso masivo de casi tres millones de unidades impactó la recaudación fiscal y permitió la circulación de autos con deficiencias en seguridad y control ambiental.
Con el fin del esquema, el gobierno federal busca fortalecer el Registro Público Vehicular (REPUVE), combatir el contrabando automotriz y ordenar el mercado interno. Además, se plantea impulsar un programa de renovación del parque vehicular que priorice unidades menos contaminantes y con mayores estándares de seguridad.
Así, México deja atrás una política excepcional y apuesta por una estrategia enfocada en la legalidad, la sustentabilidad y la certidumbre comercial, con implicaciones directas para la industria automotriz, el medio ambiente y la seguridad vial.
