Morelia, Michoacán, a 18 de agosto de 2026.- Jorge Luis Villalón Torres, alias “El Marino”, fue asesinado a balazos por otro interno dentro del Cereso de Alto Impacto de Michoacán, hecho que ya es investigado por la Fiscalía General del Estado.

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó el homicidio y descartó que se haya registrado un motín o una riña generalizada al interior del centro penitenciario. Explicó que se trató de un ataque directo de un interno contra otro, cometido con un arma de fuego calibre .25.
De acuerdo con lo informado por el mandatario, el presunto responsable ya fue identificado por las autoridades.
Tras el crimen, personal de custodia realizó una revisión en los dormitorios del penal con el objetivo de localizar otras armas u objetos prohibidos; sin embargo, no fueron encontrados más artefactos de este tipo.
La Fiscalía de Michoacán mantiene abierta una investigación para determinar cómo ingresó el arma de fuego al Cereso de Alto Impacto, quién habría facilitado su introducción y si existen otras personas involucradas en estos hechos.
“EL MARINO” ERA INVESTIGADO POR UN HOMICIDIO
Jorge Luis Villalón Torres se encontraba recluido debido a un proceso penal relacionado con el homicidio de un adolescente de 16 años ocurrido en Lázaro Cárdenas.
Durante las investigaciones para localizarlo, la Fiscalía estatal llegó a ofrecer una recompensa de 100 mil pesos por información que permitiera ubicarlo y detenerlo.
Villalón Torres fue localizado y detenido en Canadá durante 2025, mediante acciones de cooperación internacional. Posteriormente se realizaron los procedimientos correspondientes para su entrega a las autoridades mexicanas.
En enero de 2026 fue extraditado a México y trasladado a Michoacán, donde quedó a disposición de la autoridad judicial para enfrentar el proceso penal por el homicidio que se le atribuía.
Desde entonces permanecía interno en el Cereso de Alto Impacto, hasta que fue privado de la vida por otro recluso.
Ahora, además de esclarecer el homicidio de “El Marino”, las autoridades deberán determinar cómo un arma de fuego llegó al interior de un penal de alta seguridad y terminó en manos de un interno, así como establecer si hubo alguna omisión o participación adicional que permitiera el ingreso del arma.
La investigación continúa y serán las autoridades ministeriales las que determinen responsabilidades conforme avance el proceso.
