Morelia, Mich. 23 septiembre de 2026.- La definición de Carlos Torres Piña como coordinador estatal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán no cerró la disputa interna de Morena. Raúl Morón Orozco anunció que su equipo jurídico y político analiza impugnar el proceso y que, en un plazo de aproximadamente 15 días, determinará si lleva la inconformidad a las instancias correspondientes.
El movimiento abre nuevamente una incómoda discusión sobre la transparencia de las encuestas, la respuesta de los órganos internos del partido y la capacidad de Morena para contener sus propias corrientes rumbo a 2027.
Morón confirmó que existen recursos que su equipo presentó durante el proceso ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, mismos que —según declaró— todavía no han recibido respuesta.
El senador con licencia señaló que su grupo decidió mantenerse unido y consultar a sus estructuras municipales antes de tomar una determinación definitiva. La ruta que se analiza contempla tanto acciones jurídicas como decisiones políticas.
La definición, de acuerdo con sus propias declaraciones, podría conocerse en unos 15 días. Hasta entonces, el bloque que respaldó su aspiración permanecerá cohesionado mientras revisa las alternativas disponibles.
Otro elemento que evidencia la tensión es que Carlos Torres Piña ya intentó establecer comunicación con Morón, al igual que dirigentes nacionales de Morena.
Sin embargo, Morón decidió no reunirse todavía con ellos. Explicó que primero quiere definir, junto con su estructura política y jurídica, una postura clara sobre lo ocurrido en el proceso interno.
La decisión mantiene abierta una disputa que Morena necesita resolver antes de avanzar hacia la construcción de su proyecto político para 2027.
El conflicto coloca nuevamente bajo escrutinio el mecanismo utilizado por Morena para definir a sus coordinadores estatales rumbo a la elección de 2027. La designación de Torres Piña fue anunciada como resultado del proceso interno, pero la inconformidad de Morón introduce una pregunta central: qué elementos del procedimiento serán revisados y qué respuesta dará el partido a los recursos que ya fueron presentados.
Por ahora, no existe una resolución pública que determine que el proceso haya sido irregular. Lo que sí está documentado es que Morón analiza impugnarlo y que su equipo sostiene que existen recursos pendientes de respuesta.
Frente a las versiones que lo colocan ante una eventual ruptura con el partido o una posible candidatura por otra fuerza política como el PT, Morón ha evitado confirmar una salida de Morena.
De acuerdo con reportes sobre sus declaraciones, sostuvo que no existe una decisión tomada en ese sentido y que primero consultará a quienes respaldaron su proyecto.
El escenario, sin embargo, ocurre mientras el Partido del Trabajo ha expresado públicamente su inconformidad con algunos procesos de definición de Morena y ha planteado la posibilidad de competir por separado en 2027, aunque eso no significa que exista un acuerdo entre el PT y Morón.
La disputa apenas entra en una etapa decisiva
La controversia en Michoacán deja a Morena ante un problema que va más allá de un resultado interno: la necesidad de acreditar que sus mecanismos de selección pueden resistir cuestionamientos de sus propios aspirantes y estructuras.
Torres Piña tiene ya la designación; Morón conserva abierta la vía jurídica y política. Durante las próximas dos semanas, la respuesta de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, las consultas con las estructuras municipales y la eventual decisión de recurrir a otras instancias serán factores determinantes para conocer si el conflicto queda dentro de Morena o escala a una disputa de mayor alcance rumbo a 2027